lunes, 8 de febrero de 2010

Érase una vez un presentador de televisión

Hace tiempo ya. Principios de los años 90, la cadena era Telecinco y un joven de Ferrol conducía el espacio "Hablando se entiende la basca". Yo era un ignorante en todo lo que se refiere a la televisión pero aquel Jesús Vázquez que ya había dado los primeros pasos en la pequeña pantalla con "La quinta marcha" empezaba a despuntar por su saber estar ante las cámaras, la complicidad con los invitados, el apoyo y el sustento a aquellos más nerviosos que hacía que todo pareciera discurrir en el salón de casa, el conocimiento de los temas y el favor del público. Me parecía sobre todo que una de esas cualidades, el ganarse al invitado, tranquilizarlo y sacarle el máximo de posibilidades y partido a la entrevista hacían de Jesús Vázquez un gran profesional.



Muchos, muchísimos años han pasado ya y aquel joven presentador gallego ha triunfado en televisión, aunque tuviera que superar algunas zancadillas, efecto colateral de la fama en el medio. De todos modos, yo ya le perdí ciertamente la pista ya que los formatos posteriores en los que él ha participado no han sido de mi agrado.



Toca mencionar a un tocayo de Vázquez. Un andaluz de Huelva. Un profesional que como él mismo dice tuvo que emigrar de su tierra natal para (lo siguiente lo afirmo yo) triunfar en el mundo de la televisión. Jesús Hermida no es sólo un gran presentador. Fue un redactor singular, un excepcional entrevistador, un grandísimo director de programas y un enorme generador de talentos. Sus características más especiales, su carisma y su personalísima manera de expresar, de comunicar, de informar. Él fue el inconfundible corresponsal en Nueva York, el todopoderoso director de "Por la mañana", el descubridor de Nieves Herrero, Consuelo Berlanga, María Teresa Campos, etc... Antes que Almodóvar, él también tuvo sus "Chicas Hermida".



Actualmente, el foco casi exclusivo que mueve mi interés por la televisión se centra en los programas informativos. Por ello es hora de destacar alguno de los que en la actualidad representan un ejemplo a seguir. Comenzando el repaso por Lorenzo Milá. Un gran profesional que desborda personalidad y saber estar por los cuatro costados pero que pasó de "La 2 Noticias" al ojo del huracán y eso generó que, a mi juicio, Milá cayese en su propio personaje. Gesticulante, ya demasiado, protagonista y acaparador. Su deseada corresponsalía en EEUU ha calmado esos aires y ha vuelto a colocar a Milá en el primer plano de los grandes protagonistas de la televisión de este país.



Otros presentadores en los que me detengo y por ello representan un ejemplo de profesionalidad son David Cantero y por supuesto Matías Prats. En ellas también me fijo por descontado. Me llaman poderosamente la atención Mamen Mendizábal, Lourdes Maldonado o Marta Fernández.

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